Esta quizá pueda ser la síntesis de su origen. El sueño loco y atrevido de un puñado de jóvenes que un día lo imaginaron y finalmente nos demostraron a todos que Ramallo Porá no solo era posible; sino absolutamente necesario como expresión de nuestra identidad y capaz de transformarse en lo que es hoy: una marca registrada y ponderada dentro de las Fiestas Populares Argentinas.
La idea primigenia del Festival está íntimamente ligada y relacionada con una particularidad muy marcada y notable de nuestra cultura lugareña, y a una muy particular y arraigada inclinación de nuestro gusto musical, hacia la expresiva y chispeante música de nuestro Litoral; algo que define claramente la identificación de Ramallo con su reconocida raíz guaranítica.
Ramallo Porá tuvo sus reconocidos mentores y su historia posibilita el entrecruce de algunos nombres, sin que la historia por ello, pierda fidelidad.
Para tener una idea precisa acerca de la fecha en que se gestó la primer realización de esta Fiesta Popular ya próxima a celebrar su 18º edición, debemos retrotraernos al año 1992.
Ramallo Porá tiene su origen en la inspiración y el sueño atrevido de un puñado de soñadores locos que un día se propusieron darle a Ramallo una fiesta popular que no fuera mas de lo mismo, una fiesta distinta y capaz de reflejar la rica identidad cultural de nuestro viejo y arraigado acervo guaraní. Fue así que Cacalo Gorostiza y Elvio Zanazzi pergeñaron e impulsaron la idea de realizar lo que por entonces fue el Primer Encuentro de la Música del Litoral en la Provincia de Buenos Aires al que denominaron Ramallo Porá, en la lengua Guarany Ramallo lindo.
Así nació nuestro festival, y quien cuente otra historia distinta no estará contando la verdad.